Luis Fernando Benales perdió a su mamá, su local y la casa de ella en el terremoto. Volvió a cocinar en su propia casa. La construcción ya está casi lista. Faltan los equipos.
Compras hechas hasta hoy
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Lo único que hay que hacer
No es una donación ni una colecta: es comprarle comida a un señor que la hace bien. Cuenta cualquier cosa que le compres — cachapa, chicharrón, alitas, lo que sea. Si estás en La Guaira, te lo lleva. Si no, escríbele y coordinan.
Quién es
Luis Fernando Benales volvió de Chile hace cinco años y empezó con una sola plancha. Con los años llegó a tener su local, pequeño, y lo remodeló. Era suyo.
El terremoto se lo llevó todo de una vez: el local, la casa de su mamá y su mamá.
Después de eso no sabía si iba a volver a vender comida. No era una decisión de negocio. No sabía si quería.
Fueron sus propios clientes los que no lo dejaron rendirse. Montó los equipos que le quedaron dentro de su casa y salió a vender lo que pudo, sin local, sin anuncio, sin nada.
Se le acabó todo en tres días. Lloró de la felicidad.
Ahí entendió que esto seguía: iba a montar su cocina completa en su propia casa. Tumbar paredes, reconstruir, modificar lo que hiciera falta y volver a comprar los equipos que el terremoto se llevó.
Creció cinco años sin un solo bolívar en publicidad. Solo con la comida.
Por qué vale la pena
Lo primero que uno piensa, de lejos, es que es un puesto de cachapas más. Después uno ve cómo trabajan.
Compran el maíz y lo muelen ellos mismos. Tienen las recetas estandarizadas, cosa que no hacen ni restaurantes mucho más grandes.
El sabor y la calidad no tienen nada que envidiarle a cualquier cocina seria de este país.
Y sostuvieron su clientela durante años sin pauta, sin campañas y sin que nadie los descubriera. Esa gente vuelve porque la comida es buena, no porque la vio en un video.
En qué va
Hecho
Casi todo el personal que tenía antes del terremoto está trabajando con él otra vez.
Hecho
Las paredes, la adecuación de la casa y la construcción de la cocina están prácticamente cubiertas.
Falta
Cocinas, neveras, freidoras. Sin eso no puede ofrecer el menú completo ni la calidad que lo hizo conocido. Eso es lo que estas compras van a terminar de pagar.
De dónde viene esto
Durante nueve días de septiembre, 28 restaurantes de Caracas y La Guaira pusieron un plato especial y entregaron parte de cada venta para levantar a Benales. No cobraron nada por hacerlo. Esto arrancó ahí.
$2.151
reunidos en el Doble Turno
757
platos vendidos en nueve días
28
restaurantes que se sumaron